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jueves, 23 de julio de 2015

DEPORTE Y OBESIDAD

Cuando una persona obesa o con sobrepeso decide iniciar un tratamiento para adelgazar que incluye una dieta y la práctica habitual de ejercicio, no está en condiciones de realizar cualquier tipo de actividad deportiva, especialmente si no lo han hecho hasta ese momento. Los músculos no tendrán la suficiente flexibilidad, las articulaciones no están acostumbradas a la sobrecarga que implica la actividad física y la resistencia es muy limitada.
Todo ello indica la necesidad de consultar con un especialista, que le ayudará a definir un plan progresivo de actividad física atendiendo a sus características y situación física. No basta con hacer ejercicio un día a la semana y si éste es de mucha intensidad o de impacto incluso puede suponer un riesgo. El ejercicio debe ocupar entre 150 y 300 minutos semanales repartidos en tres o cinco días.   En cualquier caso, a la hora de elegir qué tipo de ejercicio se dese realizar hay que centrarse en primer lugar en aquellos deportes que no sean de contacto y que supongan un fuerte impacto sobre las articulaciones. Hay que evitar el riesgo de sufrir lesiones y traumatismos.
En esta línea se encuadran actividades físicas individuales, como la natación, el ciclismo o el spinning, el senderismo, las pesas, o diferentes disciplinas de gimnasia (pilates, aerobic, etc.), el baile y otros similares. Entre los que se deben evitar figuran correr, fútbol, tenis, baloncesto, pádel, squash y otros similares. Estos últimos tienen un componente excesivo de cambios bruscos de dirección, lo que resulta algo peligroso para unos tobillos y rodillas que no están preparados para ello.
No es menos importante a la hora de elegir el tipo de ejercicio que se va a practicar tener en cuenta los gustos personales, ya que ello será una motivación añadida y ofrecerá una mayor satisfacción personal.
Cuando se hay perdido peso y se haya mejorado la condición física, la resistencia al esfuerzo y el tono y la fuerza muscular será el momento de platearse ir un poco más allá y probar otros deportes de mayor intensidad para mantenerse en forma.

jueves, 30 de octubre de 2014

EJERCICIOS BÁSICOS PARA SEDENTARIOS

Hay datos que indican que durante una semana normal pasamos casi 50 horas en nuestro puesto de trabajo y 43 horas sentados en la oficina. Uno de esos principales hábitos es esa mala costumbre de tratar de dejar lo más cerca posible el automóvil del sitio hacia donde nos dirigimos. Otro es el de evitar las escaleras, así como todos los medios de y lo que finalmente hacen es ahorrarnos tiempo pero también energía, que queda almacenada como grasa en nuestro cuerpo. A esto hay que agregar Internet.
Estos aparatos tecnológicos y hábitos de uso, ahorran energía pero muchas veces es lo que sobra dentro de nuestro cuerpo, así es que si no comenzamos a incorporar algo de actividad física a nuestra rutina diaria lo más probable es que nuestra salud se vea afectada de manera negativa.

Nuestro cuerpo está diseñado para estar en movimiento y no en reposo. Si las actividades diarias normales que realizas te dejan rendido al final de la jornada, entonces necesitas con urgencia la energía y vitalidad que te producirá el ejercicio físico. La estimulación regular de todo el cuerpo por medio del ejercicio produce mayor fuerza y resistencia, así como otras características propias de un buen estado de salud. Debes buscar la actividad indicada de acuerdo a los objetivos que persigues. Si tu objetivo es la pérdida de peso entonces lo indicado es la caminata, el ciclismo y el baile. Si quieres desarrollar el tono muscular prefiere los ejercicios localizados y las pesas. En términos generales, el ejercicio debe tener un cierto grado de intensidad para que produzca efectos en el organismo. Es importante la regularidad: Se requiere un mínimo de 3 a 5 veces por semana para obtener beneficios. Y la progresión: Hay que comenzar, y avanzar poco a poco.

CAMINAR: Cuando uno camina transporta el peso de su cuerpo a una distancia determinada. Se convierte en un ejercicio de entrenamiento cuando se hace a suficiente velocidad y fuerza como para llevar el ritmo cardíaco hasta la zona objetivo. Duración: 1 hora mínimo
ESCALERAS: Subir escaleras es un muy buen ejercicio, de 30 ó 40 por minuto es un buen trabajo, aunque breve. Se recomienda subir 3 tramos sin detenerse en 30 segundos cada vez, 2 escalones por vez si es posible. Hacer esto 9 ó 10 veces por día es un buen programa para mantenerse en forma.
SALTAR A LA CUERDA: Saltar a la cuerda puede ser un ejercicio fácil pero muy efectivo.Es recomendable un calentamiento previo; 10 min descansando 5 min.

Recomendaciones:
- Anda cada vez que tengas la oportunidad.
- Aparca el coche más lejos de donde vas.
- Sube las escaleras en vez de las eléctricas o el ascensor. Quemarás 4 calorías por cada 10 escalones que subas.
- Busca actividades que disfrutes, recuerda que la clave es ser regular.
-  Mientras conversas por teléfono, párate, y da unos pocos pasos.
- Crea un hábito de actividad física y que sea tuyo.
-  En la oficina levántate para llevar documentos o mensajes a tus colegas. -  Aprovecha todas las oportunidades para moverte.

lunes, 29 de septiembre de 2014

LA OBESIDAD Y EL SEDENTARISMO EN LOS NIÑOS

Este grave problema de salud está afectando también a la población infantil. Actualmente 1 de cada 3 niños y adolecentes padece de algún grado de obesidad.
Tomemos un momento para analizar nuestro estilo de vida y el de los más pequeños de la casa, así, será más fácil incorporar hábitos que nos pueden librar de la obesidad y las implicaciones de esta.
Primeramente tenemos que entender que debe existir un equilibrio entre la cantidad de alimento ingerido y la actividad física.
La obesidad, ocurre en el momento en que se rompe ese equilibrio, es decir, la cantidad de alimento ingerido es mayor al que se consume en la actividad física, llevando a que los alimentos sobrantes se almacenen en el cuerpo en forma de grasa.
El estilo de vida actual es más sedentario, lo que contribuye a una disminución importante en la actividad física de los niños. La aparición de diversas tecnologías como la televisión e internet hacen que los niños prefieran quedarse en casa jugando a videojuegos.
Sumado a esto está la inseguridad de las calles y la falta de espacios adecuados para el deporte.
Una dieta equilibrada debe proporcionar las calorías suficientes y los nutrientes necesarios para cubrir adecuadamente las necesidades de cada persona. La cantidad de alimentos ingeridos debe ser proporcional a la actividad física que realice la persona.
Es de suma importancia tener en cuenta que no existen alimentos buenos o malos. El causante de la obesidad exógena es el consumo de una dieta de valor calórico superior a las necesidades del niño, por lo que lo importante es mantener el equilibrio energético de nuestro organismo.
Con estos conceptos en mente, es más fácil llevar a cabo acciones para evitar y corregir la obesidad en los más pequeños de la casa, que aún están a tiempo de aprender a llevar un estilo de vida saludable.
Pequeñas acciones como caminar, correr un rato por las tardes, o enseñarles la pirámide del estilo de vida saludable, puede hacer la diferencia y hacer que los niños se interesen cada vez más en la actividad física, y de esta manera, lograr más fácilmente un equilibrio energético.

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL DEPORTE Y LA OBESIDAD

Cuando una persona obesa o con sobrepeso decide iniciar un tratamiento para adelgazar que incluye una
dieta y la práctica habitual de ejercicio, no está en condiciones de realizar cualquier tipo de actividad deportiva, especialmente si no lo han hecho hasta ese momento. Los músculos no tendrán la suficiente flexibilidad, las articulaciones no están acostumbradas a la sobrecarga que implica la actividad física y la resistencia es muy limitada.
Todo ello indica la necesidad de consultar con un especialista, que le ayudará a definir un plan progresivo de actividad física atendiendo a sus características y situación física. No basta con hacer ejercicio un día a la semana y si éste es de mucha intensidad o de impacto incluso puede suponer un riesgo. El ejercicio debe ocupar entre 150 y 300 minutos semanales repartidos en tres o cinco días.     
deporte y obesidad
En cualquier caso, a la hora de elegir qué tipo de ejercicio se dese realizar hay que centrarse en primer lugar en aquellos deportes que no sean de contacto y que supongan un fuerte impacto sobre las articulaciones. Hay que evitar el riesgo de sufrir lesiones y traumatismos.
En esta línea se encuadran actividades físicas individuales, como la natación, el ciclismo o el spinning, el senderismo, las pesas, o diferentes disciplinas de gimnasia (pilates, aerobic, etc.), el baile y otros similares. Entre los que se deben evitar figuran correr, fútbol, tenis, baloncesto, pádel, squash y otros similares. Estos últimos tienen un componente excesivo de cambios bruscos de dirección, lo que resulta algo peligroso para unos tobillos y rodillas que no están preparados para ello.
No es menos importante a la hora de elegir el tipo de ejercicio que se va a practicar tener en cuenta los gustos personales, ya que ello será una motivación añadida y ofrecerá una mayor satisfacción personal.
Cuando se hay perdido peso y se haya mejorado la condición física, la resistencia al esfuerzo y el tono y la fuerza muscular será el momento de platearse ir un poco más allá y probar otros deportes de mayor intensidad para mantenerse en forma.
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